viernes, 15 de agosto de 2008

ATARDECER

I

Mece el aire la desazón
Pasa el cerebro humillado
Como un mirlo
Y por el manso río
Se pierden los nombres de las cosas.

Nada puedo hacer
No soy la buena mañana
Del tibio otoño
Donde a súbita rosa del estío
Te juega en los ojos
al sentido.

No soy el hacedor
El ingeniero de luz
Ni apenas el perdido
Sembrador de palabras.

Y es muy tarde ya
Pero si preguntas por mí
Di que apenas hace unos momentos
Me he ido.

Aunque estoy
Como el mirlo
Y el manso río
Y la rosa invernal
En la memoria de todo.













II


Frágil siento el día
Musitar nombres
Y no entiendo
El articular en vano esas palabras

Miro fijo a los ojos
Con ojos de entender
No me concentra
La liviandad del aire,
El flatus vocis
Y dejo de mascullar
El pensamiento
Tras la gregaria imagen de una idea

Sobre el filo
Del río marrón
Los cuerpos buscan sus formas
Como lenguajes amargos
Torpes dialectos de una boca
Perdida en la selva del sentido.

Por la insaciable avenida
La procesión de ausentes
No incomoda
Apenas invisible
Paso como una ráfaga de viento
Con dos silabas como toda oración
Y algún sonido
Es mi aporte a la suplica.












III

Alguna vez
No se si me ha pasado
Baje al purgatorio de neón
No era el metro de Londres
Pero podía sentir entre el ozono
Olor a hombre consumado
Y consumido
Por el perpetuo tiempo

Decía:
El oscuro,
De nuevo en el oscuro
Pasadizo del tiempo
Y sostenido en el inútil
Carajo de cada día
Maldecía el trabajo y maldecía
La inexistencia de un espacio
Humanizado.

Cara a cara la hiel
De las miradas
Y un sin rostro impiadoso
Tenía ojos de mujer
Y me miraba
Por el perdido asiento
Y mi volumen.

Nada fui
Por esos días
Ni en las vagas alfombras de los sueños
Puede reencontrarme
Entre el vaho y el chirrido de esos rieles
Solo me queda la constante
Saturación del nada por la nada
De ese gris taciturno
Empeñado de ambiciones vacías
En el túnel donde vida y subterráneo
Dan la espalda.



IV




Ya dije:
Hoy no me iré,
Solo me sentare a las sombras de mis canas
A repasar el tiempo
A pensar el tiempo
No habitado palabras
Y símbolos vacíos.


Voy a quedarme, y no se donde
No me interesa ya la ausencia del movimiento
O el movimiento hacia nada
Me quedo aquí
En la persistencia
Como la golondrina de Wilde en el invierno
A desdeñar las horas que no cuentan
Y a respetar aquellos,
Irrespetuosos que saludo.

No me iré
Tampoco me quedare
En la ausencia del tiempo
Quien pensará,
Tal vez al irme,
Siga estando aquí sin pesadillas.


















En Olivos a los diez y seis dias
de Agosto del 2003
Publicado por LoTrunco en 5:01 |  

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